Situación que me llenó de entusiasmo, pues me ofrece la posibilidad de luchar aún más por los derechos que nos son inherentes; lo primero, será procurar los ajustes necesarios al entorno físico del Cantón y concienciar sobre lo actitudinal, para tener un cantón cada vez más inclusivo.
Ya en el periodo anterior pude formar parte de esta Comisión, participando de logros significativos, desde la colocación de semáforos sonoros, hasta varias rampas en el centro de Santo Domingo. Además, de incorporar más fuertemente el tema de discapacidad a nivel institucional, en los diferentes departamentos del municipio.
La conformación de esta Comisión fue el resultado de una lucha librada por algunas personas con discapacidad, entre ellos, mis amigos Ana Campos y Osliam Castillo, quienes desde el 2006 iniciamos conversaciones con los regidores y síndicos, incluso en alguna ocasión me tocó presentarme ante el Concejo Municipal en pleno, para hacerles ver la necesidad de la conformación de dicha Comisión; hoy tenemos la dicha de presenciar los frutos de esa insistencia y ser testigos del tercer año de actividades.
Aunque la lucha empezó mucho tiempo atrás, porque en una ocasión me vi en la obligación de anteponer un recurso de amparo en contra de esta Municipalidad, -como anécdota recuerdo que por fallo de la Sala Cuarta y la Contraloría General de la Republica logramos que se congelara el presupuesto por algunos meses hasta que iniciará el proceso de hacer accesible el Cantón- eso alentó para que se conformara esta Comisión y por cosas del destino, -a pesar de estar en el bando que presionó a la Municipalidad- me tocó que formar parte de la Comisión, asesorando a la Municipalidad en todas las mejoras que había que hacer.
De lo anterior puedo asegurarles que lo hecho con muchísimo gusto, pues como ciudadano creo firmemente que no solo hay que ser crítico, sino activo, es decir, luego de presentar un problema hay que ofrecer la solución. Así ha sido mi vida, –porque eso aprendí de mi abuelita- tratar de hacer congruentes las palabras con los hechos.
Pienso que nuestro país sería muy diferente si todos estuviéramos integrados a un grupo de trabajo de forma voluntaria, ya sea comunal, regional o nacional, pues considero que todos debemos estar comprometidos con mejorar el mundo del cual somos parte. Estoy convencido de que independientemente de nuestra creencia, etnia, cultura, condición económica, nivel académico u ocupación, todos tenemos la posibilidad de aportar al desarrollo de una sociedad mejor.
