A los 11 años comencé a tener problemas visuales, pero eso no me limitó en mi niñez, ni en parte de mi adolescencia, porque asistí a 7º año al liceo San Isidro de Heredia, sin embargo, como aún no se sabía de adecuaciones o apoyos técnicos, no pude proseguir en mi desempeño académico.
A mis 16 años tuve una pérdida significativa de visión, que me dejó apenas con un 10 % de visibilidad, razón por la cual, pase más de 5 años recluido en mi casa, hasta los 21 en que inicie mi rehabilitación y me reintegre a la sociedad y al mundo laboral. No obstante, en este mismo año quedé totalmente ciego.
En 1992, sin dejarme vencer inicié mi primera organización de ciegos, en conjunto con varios amigos, lo que significó una nueva etapa en mi vida, como dirigente de organizaciones de personas con discapacidad, dirigencia de la cual nunca me alejaría y de la que me siento muy orgulloso. En 1993, inicié otra de mis grandes pasiones: la política, unos amigos me invitaron a fundar el primer movimiento político de personas con discapacidad.
Eso me ayudo muchísimo, pues tuve la oportunidad de viajar por todo el país buscando personas con alguna discapacidad, hablando con ellas, viendo sus necesidades y tomando conciencia de lo alejada que se encontraba esta población etárea de la mano del Estado y de sus instituciones. Unido a lo anterior inicié mis estudios por madures y tome varios cursos de masajes en el colegio universitario de Alajuela.
En 1995, empecé a laborar en el Centro deportivo costarricense israelí. Al mismo tiempo que fundé una clínica de masajes en conjunto con cuatro amigos más. En 1996, tuve la dicha de ser nombrado ante el consejo técnico del instituto Helen Keller.
En 1997, formé parte de la Junta Directiva del Patronato Nacional de Ciegos, entidad gubernamental. Más tarde en 1999 inicié en conjunto con un amigo un programa de radio llamado “Acercamiento”, de corte cultural.
En el 2001, junto con otros amigos creamos la Fundación para el progreso de las personas ciegas (Fundaprogreci), que inscribimos en el 2002 con el propósito de mejorar la calidad de vida de las personas ciegas.
Asimismo, inicié mi carrera universitaria en administración de empresas y en octubre de ese mismo año empecé a laborar en el Banco Popular y de Desarrollo Comunal, sitio donde actualmente laboro.
En diciembre de 2004, creamos por medio de la Fundaprogrect la orden al mérito Fernando Centeno Güell, quien es el padre de la Educación Especial en Costa Rica, esto para reconocer a las personas con o sin discapacidad físicas o jurídicas que han realizado acciones que favorezcan el desarrollo de nuestro colectivo, además de rescatar la figura insigne de don Fernando Centeno, esta orden continua vigente y la entrega se hace en la Casa de la cultura de Heredia, provincia donde está la cede oficial de la Fundación. En el año 2005 inicié una de las luchas más reconfortantes, cuando en conjunto con la Fundación y el señor Alberto cabezas Villalobos, logramos que las personas ciegas de Costa Rica pudieran votar secretamente, permitiéndoles ejercer el derecho que hasta entonces estuvo vedado.
En el 2007, creamos y dirigimos la Comisión de Discapacidad de la Municipalidad de Santo Domingo. Ya para el 2008 propongo y presento ante el Sindicato del Banco Popular, incluir el tema discapacidad en su convención colectiva, a fin de mejorar la condición laboral de los empleados con capacidades reducidas y abrir puertas a la contratación de nuevas personas en esta condición, lo cual fue incluido y aprobado por la Junta Directiva de dicho Banco, ahora solo falta el visto bueno de la Contraloría General de la República. En este mismo año solicité, en conjunto con dos amigos más, que las cédulas de identidad de todos los costarricenses tengan un formato que pueda ser reconocido por las personas ciegas.
En la actualidad todos mis esfuerzos están dirigidos a trabajar con el Partido Pase, con el cual me identifico plenamente por mi formación humanista y mi deseo de mejorar la condición de vida de la población con discapacidad; además, porque reconozco la necesidad de que las minorías de este país tengan acceso al poder, dado que por más de dos décadas la parte social ha estado lejos de las agendas de los partidos tradicionales, en este sentido ya trabajé en la organización de mi provincia, –Heredia- por la que tengo un profundo cariño y orgullo.
Por último, espero que los heredianos se unan a mi lucha y me apoyen para convertirme en diputado en el 2010, para proseguir con la lucha de mi colectivo y cumplir proyectos que vuelvan a hacer de nuestra provincia, la mejor ciudad del país.
